¿Hay campaña que pueda frenar a Milei?

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Pasaron las PASO y antes de que empiece de nuevo la campaña no viene mal hacer un parate para pensar y reflexionar sobre lo que dejaron las campañas electorales y arriesgar algunas hipótesis sobre qué estarán craneando en los equipos de campaña para esta segunda etapa. Sobre estos temas venimos hablando en la columna que hace cada martes en Tercer Puente y en la que ya se venía alertando que las elecciones provinciales no eran parámetro para pensar las nacionales y que Milei no era solo un fenómeno del AMBA como muchos pensaban.

En la columna del martes post paso charlamos con Jordi del tema y a pesar de que ya han pasado casi dos semanas no ha perdido actualidad ya que la confusión sigue reinando tanto en los equipos de campaña perdedores como en los grandes medios de comunicación que habían apostado por Juntos por el Cambio. Acá van algunos de los conceptos vertidos en la misma con alguna actualización.

Jordi: “Hemos hablado con un politólogo, hemos hablado con una socióloga. Nos faltaba hablar con nuestro comunicador preferido, analista de lo que ha sido campaña. Tenemos los resultados en la mano. Pascual: nuestra democracia así como está no va para más y todo esto, por supuesto que se manifiesta también en la comunicación de estas elecciones, ¿no?”

“Seguramente haya muchos sorprendidos – continuó Pascual- pero si siguen esta columna no debería haber tanta sorpresa.”¿Por qué? A continuación algunas de las reflexiones que salieron de esa charla

Campañas que deberán superar la incertidumbre

Alguna vez lo analizamos y hablamos sobre Milei, si era un fenómeno solamente del AMBA o lo excedía. Citamos algunos estudios que sabemos serios como los de Zurban Córdoba, algunos estudios que advertían que no había que trasladar los resultados de las elecciones provinciales a las nacionales. No había punto de comparación aunque si algunas advertencias como el ausentismo o los votos en blanco. Eran elecciones distintas, sobre todo porque el nombre de Milei es la marca, Milei era el que arrastraba los votos y esa marca no aparecía en las elecciones provinciales, no había aparecido en ninguna. En algunas llevaba candidatos desprestigiados como Bussi, en otras ignotos, en otras no se presentó. Sin embargo había encuestas que lo daban ganador o con alto porcentajes en provincias como Mendoza. Pero esto era muy difícil de discutir, había una especie de negación en militantes, periodistas, analistas, que lo veían sólo como un fenómeno urbano y juvenil “No tiene estructura” “no tiene fiscales” “las redes son algo de los grandes centros urbanos”.

Sin dudas además de la política vamos a tener mucho para analizar en términos de comunicación. Milei fue un fenómeno creado por los medios, fundamentalmente televisivos, desde que Fantino lo llevo por primera vez a Animales Sueltos y le rindió, después pasó a Intratables y ya no paró. Por ejemplo, un informe de la empresa Ejes de Comunicación da cuenta que entre el 28 de diciembre de 2017 y el 7 de septiembre de 2018 da cuenta que Milei fue el economista más consultado con 235 entrevistas y 193547 segundos al aire.

Esto se mantuvo hasta que algunos de estos medios, sobre todo La Nación +, que apoyaban a Juntos por el Cambio o recibían la enorme pauta de Larreta se dieron cuenta que habían engendrado un mountruo y empezaron a a hacer algo tan básico como repreguntar. Por eso en la última etapa de la campaña Milei dejó de dar entrevista y empezó a criticar a los periodistas “ensobrados”, ya no los necesitaba y le rendía mostrarlos como parte de “la casta”.

Youtubers, influencers, tiktokers, personas activas en las redes sociales pasaron a ser su base de apoyo y que parece haber sido efectivo. Seguramente ahora encontremos un montón de gente que empieza a hablar de importancia de las redes, porque esto, porque lo otro, papers y esas cosas. Muchas veces llegamos tarde a ver que algo ha estado pasando. Veo gente, sobre todo activistas y militantes de más de cuarenta años preocupados/as por el ascenso de Milei que plantean: «Ahora todos a Tik Tok”. Ojo que pueden dar un poco de cringe, porque van a Tik Tok sin entender el lenguaje.

Me parece que en el caso de Milei no hubo una estrategia centralizada, un Durán Barba dando órdenes o un Peña creando Trolls. Hay un proceso más natural parecido al de Trump en Estados Unidos cuando conectó con los foristas de 4Chan y los militantes de Twitter. Milei contactó con mucha gente que no “fue” a Tik Tok, ya estaba ahí y era su ámbito natural.

No se puede pensar una estrategia de redes a resolver en 60 días. Si se quiere dar una batalla cultural hay que pensar a mediano y largo plazo.

Las PASO también fueron un duro golpe para las grandes consultoras y los falsos gurues. El voto de Larreta debe haber sido el más caro de la historia. Primero en empezar la campaña, todo planificado, todo pensado, una pauta millonaria y sin embargo fracasó, no percibió el tono de la época y no fue natural, los Tik Tok tratando de humanizarlo y de mostrarlo como un fan de Taylor Swift no dieron resultado.

¿Qué estarán pensando?

Mientras Milei parece seguir por el mismo camino aprovechando el impulso que le dio ser el candidato más votado y realiza un raid mediático y le explota el teléfono (dice que casi no pudo dormir), desde los equipos de campaña de quienes fueron relegados todavía no hay muchas señales.

En el de Juntos por el Cambio (¿Se podrá seguir hablando de Juntos por el Cambio o sería más correcto hablar del de Bullrich? ¿Que pasará con los enormes recursos que en las PASO fueron para Larreta, irán a Bulrrich?) parecen estar entrampados ya que Bulrrich disputó el mismo voto que Milei, ¿cómo va a hacer para quedarse con los votos de Larreta? ¿se va a correr al centro, con el riesgo de perder votos por derecha? ¿Se va a pelear con Milei o se va a mostrar en sintonía con él? Todo indica que es la que la tiene más complicado para retener su voto y no desinflarse.

El caso del Unión por la Patria parece distinto. Massa anunció que se concentrará las primeras semanas en su rol de Ministro tratando de cerrar acuerdos internacionales, frenar la suba del dólar y de los precios y anunciando algún tipo de medida que compense la caída de los ingresos de la población. Del rumbo de la economía depende una buena parte de su objetivo de entrar en un balotaje.

Pero más allá de eso tendrán que hacer campaña. Por un lado se vio que al haber desdoblado las elecciones en algunas provincias los dirigentes locales no le pusieron la misma pasión y recursos a las nacionales provocando una pérdida de votos muy grande, que se pueden recuperan con trabajo más territorial que estrictamente comunicacional. Por el otro tienen el desafío de ir a la búsqueda de los millones de personas que no fueron a votar, lo hicieron en blanco o por alguna alternativa que no superó el 1,5% en las PASO. Ahí seguramente hay enojo con el gobierno pero no tanto como para ir a votar opciones de derecha.

Quedan 8 semanas, 8 columnas de comunicación política en las que iremos viendo como se desarrollan finalmente las campañas, debate presidencial obligatorio incluido.

Pascual Calicchio – Comunicador, periodista y Docente